Tratamiento del Hallux Valgus


El tratamiento del Hallux Valgus depende del grado de deformidad, la edad del paciente y su actividad. Cuando la deformidad se encuentra en su inicio y su diagnóstico es temprano, se pueden adoptar técnicas conservadoras/preventivas. Esto es debido a que la función del pie durante la marcha, junto con otros factores (genéticos, tipo de calzado, etc.), son los responsables de que los segmentos óseos se deformen progresivamente. Así, tanto si se realiza una corrección quirúrgica como en caso contrario, deben utilizarse soportes plantares con las correcciones oportunas (barra retrocapital, arco longitudinal) con la finalidad de compensar el funcionamiento pato-mecánico del pie, limitando así las fuerzas que producen el progreso de la deformidad.

El diseño del calzado es de máxima importancia, debiendo alojar sin comprimir la exostosis o bunión. Este puede ser protegido por juaneteras, siendo recomendables aquellas confeccionadas a medida en silicona por el podólogo u ortoprotesista.

Los correctores nocturnos tienen la función de crear una realineación de la articulación. Consisten en un dispositivo prefabricado en termoplástico con un sistema de tracción regulable, con el que podemos aumentar la fuerza progresivamente a medida que la corrección ocurre.

En los casos en los que existen manifestaciones clínicas como dolor, artrosis en la articulación, matatarsalgia, dedos en garra secundarios o incluso dolor en rodillas y caderas estará indicado el tratamiento quirúrgico. Hay que tener en cuenta que, aunque existen numerosas técnicas, este es siempre un proceso complejo.

Tratamiento ortésico de la enfermedad de Legg-Calve-Perthes


La necrosis avascular de la cabeza femoral, denominada comúnmente como Enfermedad de Perthes (1910), aparece en niños/as a la edad aproximada de los 4 años. Su tratamiento tiene como objetivo conseguir una articulación de cadera lo más congruente posible, y para ello desde su mejor conocimiento se han venido realizando diversos tratamientos.

Inicialmente el tratamiento consistía en evitar la carga en los pacientes que se encamaban, sometiéndolos a tracciones del M I por un tiempo prolongado (en torno a los 12-18 meses), con la finalidad de evitar una coxa plana o una articulación subluxada por falta de congruencia articular. Otros métodos utilizaban férulas de Thomas u órtesis de Fillauer (Esteve de Miguel, 1979).

En 1957 el Dr. Williams Craig sugirió posicionar al paciente en abducción y rotación interna, comenzando a tratarse mediante yesos denominados BROOM-STICK. Este método daba buenos resultados, y permitía al paciente seguir el tratamiento en su domicilio, aunque surgía el problema de la larga inmovilización de la rodilla. A imagen y semejanza se diseñó la órtesis de Newington que, manteniendo al paciente en la misma posición, permitía retirarse para la higiene personal. Fue Babechko en 1968 quien presentó la primera férula multi-articulada que permitiría la deambulación, manteniendo la abducción de cadera necesaria que alojaba la cabeza femoral dentro del acetábulo, para que por compresión intermitente y debido al constante movimiento, se remodelase una articulación congruente durante el proceso de regeneración ósea. El propósito era situar las cabezas femorales en el interior de su respectivo acetábulo, evitar la presión de los bordes externos del acetábulo en la cabeza femoral, e igualar la presión en el cartílago articular sobre la cabeza del fémur, permitiendo la marcha con bastones.

Fue en el Scottish Rite Hospital de Atlanta donde se desarrolló la que actualmente es la órtesis más utilizada en el tratamiento del Perthes. Denominada órtesis de ATLANTA, consta de un cinturón pélvico unido a dos musleras mediante articulaciones mecánicas de cadera. Las musleras se encuentran unidas entre sí mediante una barra telescópica que mantiene ambas piernas en abducción sin control de la rotación interna y permitiendo al paciente caminar sin muletas, siendo esta mucho más confortable y menos pesada.