Soportes de hombro

Las lesiones de hombro requieren de algún sistema que desgrave e inmovilice la articulación. Dependiendo de la lesión el diseño del sistema de desgravación e inmovilización variará.

En el caso de las luxaciones y subluxaciones de hombro se precisará que la función del dispositivo soporte el peso del brazo, desgravándolo a la vez que lo mantenga pegado al cuerpo e impida, mediante cinchas que lo abracen al torso, cualquier posibilidad de que se realicen movimientos de rotación externa, lo que potenciaría la luxación del hombro.

En el caso de lesiones del plexo braquial, y dado que la articulación del hombro es inestable, ya que la superficie de contacto entre la cabeza del húmero y la fosa glenoidea es pequeña, y aunque la estabilidad articular se consigue gracias al papel que desempeñan la cápsula y los ligamentos, la mayor parte del soporte lo proporciona el músculo supraespinoso el cual, y dada su debilidad, se produce una subluxación del hombro. Dicha subluxación produce dolor dada la tracción a la que se ven sometidos los tejidos blandos, ligamentos y nervios de la articulación.

Estos condicionantes requieren que el hombro sea desgravado mediante soportes y cabestrillos, también llamados charpa de desgravación. Existe en el mercados gran diversidad de modelos, diseñados acorde a las distintas situaciones en las que el hombro precisa del alivio de las cargas a las que se ve sometido (posquirúrgico, traumatismos, etc.). Su diseño requiere ser confortable, de fácil colocación para el paciente (al cual le resta una mano útil) y que sea especialmente cómodo en la zona donde transfiere la carga, bien sea el cuello o bien el hombro opuesto, así como los sistemas de fijación en el torso.